Radiación solar, cáncer de piel y salud ocupacional: un riesgo silencioso para los trabajadores expuestos
Radiación solar y su impacto en la salud humana
La radiación solar es esencial para la vida en el planeta. Sin ella, procesos vitales como la fotosíntesis, la regulación térmica de la Tierra y la síntesis de vitamina D en los seres humanos no serían posibles. Sin embargo, cuando la exposición al sol es excesiva, particularmente a la radiación ultravioleta (UV), los efectos sobre la salud pueden ser severos, acumulativos y en algunos casos irreversibles.
El espectro electromagnético emitido por el sol incluye, entre otras, la luz visible, los rayos infrarrojos y la radiación UV. Esta última se clasifica en tres tipos: UVA, UVB y UVC. La radiación UVC, la más peligrosa, es absorbida casi en su totalidad por la capa de ozono y no alcanza la superficie terrestre. En cambio, las radiaciones UVA y UVB sí llegan a nosotros y representan un riesgo directo para la salud cutánea.
La radiación UVA penetra profundamente en la piel y está asociada al envejecimiento prematuro y a ciertos tipos de cáncer de piel por su capacidad de generar radicales libres. La UVB, aunque no penetra tan profundamente, es más energética y está directamente relacionada con las quemaduras solares y el daño genético en las células de la epidermis, lo cual puede desencadenar mutaciones cancerígenas.
En países como el Perú, donde la radiación solar alcanza niveles muy altos durante la mayor parte del año, especialmente en zonas cercanas a la línea ecuatorial y en altitudes elevadas como la sierra, el riesgo de exposición nociva a la radiación UV se incrementa significativamente. Según reportes recientes del Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología (SENAMHI), diversas ciudades peruanas alcanzan índices UV por encima del nivel “extremo” (mayor a 11) durante los meses de verano, y en algunos casos incluso durante otras estaciones del año.
La acumulación crónica de esta radiación sin protección adecuada genera una serie de efectos que van desde reacciones inflamatorias agudas, como eritemas solares, hasta daños crónicos como la aparición de lesiones precancerosas (queratosis actínica) y cánceres cutáneos no melanoma. Esta realidad convierte a la radiación solar en un factor de riesgo medioambiental que debe ser gestionado no solo a nivel individual, sino también como una amenaza ocupacional, especialmente en sectores laborales que exigen actividad prolongada al aire libre.
El cáncer de piel en el Perú: una amenaza en ascenso
El cáncer de piel es una de las neoplasias más comunes a nivel mundial, y su incidencia ha ido en aumento en las últimas décadas. En el contexto peruano, esta enfermedad representa un desafío creciente para el sistema de salud pública, particularmente por el subregistro de casos, la limitada cultura de prevención y la exposición constante a altos niveles de radiación ultravioleta.
En el Perú, los tipos más frecuentes de cáncer de piel son el carcinoma basocelular y el carcinoma espinocelular, ambos considerados cánceres no melanoma. Aunque suelen tener un comportamiento clínico menos agresivo que el melanoma maligno, también pueden causar daño significativo si no son detectados y tratados a tiempo. El melanoma, aunque representa un menor porcentaje de casos, es responsable de la mayoría de muertes por esta enfermedad debido a su alta capacidad metastásica.
Datos recopilados por el Ministerio de Salud (MINSA) muestran que, solo en 2022, se registraron más de 1,200 casos nuevos de cáncer de piel en el país, cifra que probablemente es mayor debido a los diagnósticos no reportados en centros privados o en zonas rurales sin acceso a servicios oncológicos. Lima, Arequipa, Cusco y Piura figuran entre las regiones con mayor incidencia, lo cual se correlaciona con sus elevados niveles de radiación solar y con actividades económicas que implican trabajo al aire libre.
Uno de los aspectos preocupantes es la falta de conciencia sobre la peligrosidad de la exposición solar prolongada sin protección. A pesar de que la mayoría de las personas reconoce que el sol puede causar “daños” a la piel, son pocos los que aplican medidas preventivas de forma constante, como el uso de bloqueador solar, ropa protectora, gafas con filtro UV o sombreros de ala ancha. Esta brecha en el conocimiento y en el comportamiento preventivo afecta tanto a la población urbana como rural, pero tiene implicancias mayores en grupos de riesgo, como los trabajadores expuestos de manera habitual a la intemperie.
En ese sentido, el cáncer de piel no solo debe entenderse como un problema de salud general, sino también como un problema con dimensiones ocupacionales. En un país con fuerte presencia de trabajadores en sectores como agricultura, pesca, construcción civil y comercio informal, la exposición al sol se convierte en un riesgo laboral silencioso y, en muchos casos, invisibilizado. Esta situación demanda acciones concretas por parte del Estado, como campañas de educación sanitaria, inclusión de protectores solares en los equipos de protección personal (EPP), y políticas claras de vigilancia en salud ocupacional.

Radiación solar y salud ocupacional: el costo invisible del trabajo al aire libre
En el ámbito de la salud ocupacional, la exposición crónica a la radiación ultravioleta (UV) representa un riesgo significativo y a menudo subestimado. En el Perú, miles de trabajadores realizan sus labores bajo el sol de manera diaria, sin contar con las medidas adecuadas de protección. Esta exposición, acumulada durante años, puede desencadenar afecciones graves, siendo el cáncer de piel una de las más importantes.
Entre los sectores más expuestos figuran la agricultura, la pesca artesanal, la construcción civil, la vigilancia, el comercio ambulatorio, la limpieza pública y el transporte urbano informal. Estos oficios comparten una característica común: una alta carga de trabajo al aire libre, en horarios donde los niveles de radiación UV son extremos, como entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m.
A nivel internacional, estudios realizados en países como Australia y España —ambos con programas avanzados de control del cáncer cutáneo— han evidenciado que entre el 20 % y el 30 % de los casos de cáncer de piel en varones están asociados a ocupaciones con exposición solar constante. En Latinoamérica, aunque la investigación sobre este tema aún es limitada, se ha estimado que entre el 18 % y 25 % de los trabajadores de áreas rurales y urbanas expuestas desarrollan lesiones precancerosas o cáncer cutáneo no melanoma debido a la radiación UV ocupacional.
En el contexto peruano, un estudio realizado por investigadores de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (2021) en Lima Metropolitana encontró que el 24 % de los trabajadores evaluados, que se desempeñaban en oficios al aire libre, presentaban algún tipo de lesión cutánea sospechosa, entre ellas, queratosis actínicas y carcinomas. Muchas de estas lesiones se originaron en zonas del cuerpo comúnmente expuestas, como rostro, cuello y antebrazos, y en personas que no usaban protección solar de manera regular.
Pese a estos datos, la legislación peruana aún no reconoce formalmente a la radiación solar como un riesgo laboral específico, lo que limita la implementación de protocolos de prevención adecuados. Si bien la Ley N.º 29783 de Seguridad y Salud en el Trabajo establece obligaciones generales para proteger la salud del trabajador, no existe una directiva clara que obligue a los empleadores a proporcionar bloqueador solar, ropa adecuada o zonas de sombra para labores expuestas al sol. Esta omisión es especialmente grave en actividades informales o rurales, donde el acceso a protección y la supervisión del cumplimiento legal son casi inexistentes.
En este contexto, es urgente incorporar la radiación UV solar como agente de riesgo físico en la evaluación de puestos laborales, así como fomentar la vigilancia dermatológica ocupacional y la promoción de hábitos de fotoprotección. También es necesario fortalecer la investigación nacional sobre cáncer de piel en trabajadores expuestos, para contar con datos sólidos que respalden decisiones de política pública en prevención, diagnóstico precoz y tratamiento oportuno.
Incidencia de Cáncer de Piel y Niveles de Radiación UV por Región en el Perú
| Región | Casos de Cáncer de Piel (2021–2023) | Nivel Promedio de Radiación UV | Clasificación del Nivel UV |
| Lima | 1,200 | 9–11 | Muy Alto a Extremadamente Alto |
| Arequipa | 600 | 12–15 | Extremadamente Alto |
| Cusco | 550 | 14–18 | Extremadamente Alto |
| Junín | 470 | 16–19 | Extremadamente Alto |
| Piura | 400 | 10–13 | Muy Alto a Extremadamente Alto |
| Puno | 350 | 15–18 | Extremadamente Alto |
| Ayacucho | 300 | 13–16 | Muy Alto a Extremadamente Alto |
| Ica | 280 | 12–14 | Muy Alto a Extremadamente Alto |
| Cajamarca | 250 | 10–13 | Muy Alto a Extremadamente Alto |
| Tacna | 200 | 14–16 | Extremadamente Alto |
Fuentes: Ministerio de Salud del Perú (MINSA). (2023). Boletín Epidemiológico del Perú. Cáncer de piel: situación actual y desafíos para la prevención. Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública. Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú (SENAMHI). (2024). Informe anual sobre radiación ultravioleta en el Perú. Organización Mundial de la Salud (OMS). (2006). Radiación solar y salud: una evaluación global de la exposición a la radiación ultravioleta.
Referencias bibliográficas
Ministerio de Salud del Perú (MINSA). (2023). Boletín Epidemiológico del Perú. Cáncer de piel: situación actual y desafíos para la prevención. Dirección General de Intervenciones Estratégicas en Salud Pública.
Disponible en: https://www.dge.gob.pe/portal/docs/vigilancia/boletines
SENAMHI – Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología del Perú. (2024). Informe anual sobre radiación ultravioleta en el Perú. Lima: SENAMHI.
Disponible en: https://www.senamhi.gob.pe
Organización Mundial de la Salud (OMS). (2006). Radiación solar y salud: una evaluación global de la exposición a la radiación ultravioleta. Publicación ambiental No. 13.
Disponible en: https://www.who.int/publications/i/item/9241594403
Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC). (2012). Radiation. Volume 100D. A Review of Human Carcinogens. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans.
Disponible en: https://monographs.iarc.who.int/iarc-monographs-on-radiation/
Universidad Peruana Cayetano Heredia. (2021). Prevalencia de lesiones premalignas y malignas de piel en trabajadores expuestos al sol en Lima Metropolitana. Facultad de Medicina – Departamento de Dermatología.
Estudio inédito citado con autorización del autor.
Lucas, R., McMichael, T., Smith, W., & Armstrong, B. (2006). Solar ultraviolet radiation: Global burden of disease from solar ultraviolet radiation. WHO Environmental Burden of Disease Series, No. 13.
World Health Organization.
González, M., & Fernández, P. (2020). Occupational sun exposure and skin cancer: An emerging issue in public health. International Journal of Dermatology, 59(4), 478-484.
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo del Perú. (2020). Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo N.º 29783 y su reglamento. Lima: MTPE.
Disponible en: https://www.trabajo.gob.pe